Relato erótico de cuando tenía 15 años.(Por el rincón del Justo)

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Hola amig@s, he de decir que soy un guarrazo,, y no me refiero a un golpe, sino que soy un marrano, he encontrado relatos eróticos que escribía más o menos por el año 2002, o sea cuando tenía unos 15 o 16 años.

Cuando los he encontrado me he llenado de alegría y me he descojonado vivo porque de verdad que tienen más gracia que erotismo, al menos para mí; aun así sólo he encontrado un par de los muchos que escribí.

He de decir que normalmente estos relatos estaban ambientados en lugares conocidos y por personas conocidas.

Sin más miramientos me dispongo a transquibir uno de ellos que es el que más personas salen, pondré sus nombres de pila para no comprometer a nadie, las edades han sido modificadas no vaya a ser que alguien se piense lo que no es. Pensad en que cuando tenía 15 años no miraba muchas mujeres superiores de a los 18.

Relato 1 (y quizá el último)

Introducción

Voy a relatar la experiencia que tuve al finalizar el curso 2002-2003 cuando estaba en primero de Bachillerato.

Algunos amigos decidimos marcharnos de vacaciones en Agosto; llegamos a la conclusión de que debíamos ira la isla de Mallorca donde estaríamos tranquilos, con calor, playa y también fiesta.

Finalmente sólo unos pocos de los que inicialmente teníamos pensado ir pudimos marchar: fuimos, Fernando, un chico de estatura media, rubio y guasón, Daniel era alto moreno y algo desgarbado, Francisco Javier era alto y delgado, mi amigo Carlos rubio y guapete, Pablo era goldo y feo pero tenía mucha suerte con las mujeres; finalmente también fui yo, me llamo Justo aunque algunos me llaman Iustos.

Capítulo 1 (Y quizá el último)

Fue en el avión donde conocimos a algunas chicas que se iban a hospedar en el mismo hotel que nosotros.

Yo estaba sentado con Pablo y empezamos a hablar con una chica que se llamaba Victoria, era una chica morena de ojos oscuros y pelo largo; nos dijo que ella y sus amigas eran de un equipo de danza acuática y que iban a una demostración en nuestro hotel. Por eso quisieron quedar con nosotros para el precalentamiento.

Al llegar al hotel nos preparamos y nos pusimos el bañador para bajar a la piscina a jugar con las niñitas del avión.

Ya en la piscina esperábamos a que llegaran y cuando oímos el sonido de la puerta de entrada no eran ellas, era Juan Ignacio, un buen compañero de clase que jadeando dijo que había perdido el avión y no había podido llegar antes.

Ya todos en el agua haciendo el burro como de costumbre llegaron las mujeres, eran guapísimas con unos cuerpos preciosos gracias al ejercicio que realizaban. Se metieron en el agua todas con bikinis blancos que no dejaban mucho a la imaginación; en el momento de mojar sus braguitas se les notaban sus bonitas y rosadas rajitas; parecían todas rasuradas supongo que por comodidad al realiza ese tipo de deporte.

Victoria se me acercó y me propuso jugar una guerra por parejas, por supuesto muy avispadas ellas ya se habían colocado con cada uno de nosotros.

Victoria se subió sobre mí y, ya en mi nuca pude notar su coño caliente que contrastaba con el frescor del agua, estábamos luchando contra Pablo y su compañera a la que se le transparentaban unos pezones aceitunados que parecían muy suculentos.

Mientras las dos luchaban en lo alto de nosotros, podía ver las tetas de la chica en movimiento; ya atontado por los escandalosos movimientos de los suculentos pechos y sus erizados pezones, caí al agua; al levantarme me encontré con la pelvis de Victoria dentro de mi boca. Al incorporarme empezamos a besarnos, abrazados ambos, noté sus pezones rozando mi estómago, al instante mi polla se puso dura; ella al notar su presencia empezó a apretarse contra mi y a hacer movimientos oscilatorios, no pude aguantar y metí mi mano en su braguita, tenía el culo duro, frío y con la piel de gallina; seguidamente fui recorriendo su cadera hasta toparme con su vulva que estaba caliente al contrario que su trasero. La acaricié por fuera y me aventuré a recorrer lo largo de su raja metiendo la puntita de dedo, ella respondió con un leve gemido.

Nos percatamos de que estábamos en una piscina llena de gente así que decidimos parar. Al echar un vistazo a nuestro alrededor no podíamos creer lo que teníamos ante nuestros ojos:

Fernando estaba metiendo su rabo entre las tetas de una chica, seguían con sus movimientos hasta que mi amigo la duchó con un blanco semen, esto no bastó para que mi amigo se cansara, así que salió de la piscina quitó la ropa de baño a su acompañante se sentó en una hamaca y empezó a lamerle las tetas a la nena ella se sentó sobre él y la penetró el culo escuchándose un gran alarido por el dolo producido, poco después el dolor había desaparecido…

Mi amigo Dani estaba con una rubia impresionante, él le chupaba el coño de arriba abajo, ella gemía y movía su cabeza por el gusto que estaba sintiendo al sentir la lengua en lo alto de su clítoris, seguidamente ella se abalanzó sobre mi amigo adoptando una posición de 69; empezó lamiendo el tronco de su polla mientras le masajeaba sus llenos cojones, subió hasta encontrarse con el morado capullo de mi amigo, comenzó dando lengüetazos y jugando con el glande. Él entró en un éxtasis y comenzó a mamar el coño de su hembra con una fuerza tal que se fundieron en un descontrolado orgasmo.

Por su parte Carlitos estaba con una morena de piel pero con un pelo casi dorado que hacía tirabuzones a lo largo de su cuerpo; aun no habían empezado a hacer nada pero decidimos observar la situación:

Él estaba delante de ella observando su bonito y menudo cuerpo, como no hacía nada tomó ella la iniciativa y se quitó el bañador, sus pechos quedaban cubiertos por sus preciosos rizos. Carlkos no tardó en retirar el pelo dejando al descubierto sus pequeños pezoncitos, sus pechos pequeños le cabían perfectamente en la mano, tocándoselos ella exclamó que le hiciera lo que quisiera. Comenzó lamiendo sus pezones iba cambiando de un seno a otro mientras con las manos jugaba con el pecho que quedaba libre, se empalmó y ella pudo notar la contundente erección, tocando la polla con la palma de la mano finalmente bajó el bañador de su poseedor y le dijo que era su turno.

Ya de cuclillas se lo metió en la boca hasta donde pudo y empezó a succionarlo poco a poco, a veces paraba lo sacaba y se detenía cuidadosamente en su glande jugueteando con la lengua.

Él cada vez más excitado no sabía qué hacer porque estaba sintiendo un gran gusto que no quería que cesara gracias a la maestría de la chica así que para darle gusto a su sometida que parecía bastante entretenida se le ocurrió acariciar su desnudo conejito con su pie descalzo. No muy convencido de la sensualidad de su acción siguió y se sorprendió al ver que su caliente coño se humedecía, ella comenzó a gemir cada vez con más fuerza haciendo incluso difícil que siguiera mamando el hinchado y excitado pene de Carlos.

Los gemidos de ambos se hicieron tan fuertes y sonoros que sólo se les oía a ellos; finalmente la cara de la chica quedó impregnada de la gran lefada que salió de su rabo, pero no pareció disgustarle en exceso.

Busqué F. Javier con la mirada por todo el recinto pero fui incapaz de encontrarle, al final vislumbré que estaba en el balcón de una de las habitaciones con una chica que estaba con el culo al aire apoyado encima en la barandilla mientras mi amigo la cogía por la espalda le hundía su pene despacio, que contrate la cara de placer de él con la de dolor de ella, poco a poco fue a aumentando el ritmo hasta que parecía que la pobre mujer se iba a caer balcón abajo. La tenía bien agarrada con un brazo así que con el otro comenzó a acariciar el pelo castaño mientras arremetía contra ella fuertemente, fue bajando la mano y se encontró una teta que estrujó suavemente, después de un rato siguió bajando y al ritmo que la follaba salvajemente le empezó a frotar su coño; ahora ella se estremecía de placer, finalmente la levantó y se pusieron en el centro del balcón.

La mayor de las sorpresas me la llevé cuando vía dos gemelas con Juan Ignacio y Pablo; he de decir que estos dos personajes son muy brutos y además son muy grandes.

Merino fornicaba a una por detrás a una de ellas mientras ésta chupaba la tranca de Juan, éste masturbaba la almeja sedienta de la otra con sus dedos de pianista,; lo hacía con gran maestría por lo que ella llegó pronto al orgasmo, se corrió y esto hizo que mi amigo se excitara tirándose a devorar la mojadísima vulva de la chica.

Pablo arremetía contra la chica con una fuerza inaudita, cada vez con más y más fuerza, empezó a retozar mientras estrujaba los pechos de la pobre chica que se movía violentamente por los empujones de Pablo, parecían verdaderos animales gritando de placer ambos; al final cuando todo era un acabose de golpes y gemidos, sacó su polla del coño de la hembra y se dispuso a recibir una feroz mamada de ésta que cambió una polla por otra. En un abrir y cerrar de ojos Pablo realizó ensueño de eyacular dentro de la boca de una mujer.

Juan seguí con su cunnilingus y harto de mamar, la echó al suelo y comenzó a follársela, al eyacular sacó su miembro de ella y eyaculó en su sexo para ver ese perfecto órgano lleno de su caliente leche.

Ya acabado el espectáculo, Victoria y yo estábamos bastante excitados por lo que habíamos visto y ¡no habíamos hecho nada! Así que me cogió de la mano y me llevó al baño de su habitación, puso una bañera caliente y nos metimos dentro, al estar tan juntos carne con carne, mi erección no tardó en llegar y la notó rápidamente. Tomó la iniciativa y agarró mi pene con suavidad lo enjabonó y comenzó a masturbarme con sutiles movimientos mientras me besaba y frotaba su cuerpo contra mí, era preciosa sus pechos duros chocaban contra mi vientre como en la piscina; no tardé en probarlos. Al rato dejó de masturbarme al notar que si seguía por ahí iba a correrme en seguida. Así que se levantó y yo de rodillas pude contemplar lo más bonito que había visto en mi vida, una raja sublime, me quedé atontado y ella cogiendo mi cabeza con fuerza la hundió entre sus piernas entreabiertas, olía a mujer y mis instintos no pararon en aparecer, después de comerle la vulva literalmente, cogí y abrí sus labios haciéndose visible su sonrosado y ardiente clítoris, lo chupé hasta la saciedad, con la lengua, succionando y mordisqueando, ella jadeaba de placer. Me puse tan cachondo que me levanté y la besé, la apoyé en la pared y la levanté por el culo. Cogió mi pene por detrás y lo colocó en frente de su coño, empezó a rozar mi glande a lo largo de su raja, no aguanté más y empujé poco a poco, notando como sus ardientes paredes rozaban a lo largo y ancho de mi verga. Cuando cogimos ritmo empezó a botar sinuosamente por encima de mí acariciándose sus dulces pechos que me dejaba probar de vez en cuando, finalmente nos corrimos juntos notando como su vagina se estrechaba repetidamente en mi polla y cómo yo le metía mi semen hasta lo más profundo de ella.

Fin

Amig@s, se que soy un cerdo, pero ya lo sabíais, y soy cerdo porque tengo rabo y ya sabéis que lo peor es que vuestras antepasadas lo saben y vuestras futuras lo sabrán.

3 comentarios:

Ignacio dijo...

Gradiosooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Jarno Trulli Castaño dijo...

Increíble...
jajajajajajaaj
j
aa
ja
aj
aja
ja
ohh wito comentando el blog!! eres grande amigo!

Anónimo dijo...

Qué enfermos son los demás (ellos y ellas). Necesitan ayuda psicologicamente. Pobres enfermos.